El peronismo y la inversión privada para el desarrollo de la Industria Nacional
En un momento como el actual, en que se hace necesario “hacer estrategia”; adquiere vital importancia seguir la lógica del conocimiento histórico dado que nos aporta una base sólida de todo aquello que resultó beneficioso en el pasado reciente.
Por ello, creemos que deberíamos estudiar y comprender la política exterior y las decisiones económicas que se llevaron adelante en el gobierno de Juan Domingo Perón entre 1950 hasta su derrocamiento en 1955.
Perón fue un líder político dispuesto a introducir políticas de gran realismo en el manejo económico y de la política exterior; viéndose obligado a adoptar medidas verdaderamente pragmáticas y realistas, motivado por un repentino cambio en el contexto internacional, cuando Inglaterra decretó la inconvertibilidad de su moneda, la Libra, de la que Argentina era acreedora.
A través de una serie de políticas públicas, que luego se condensarían en el “Segundo Plan Quinquenal”, el peronismo aplicó políticas de ajuste y restricción para ordenar las cuentas públicas y revertir el déficit fiscal acumulado. En los años que siguieron – desde 1952 hasta 1955 - la economía argentina volvió a crecer.
La estrategia del peronismo se explicitaría a través de:
• leyes de atracción y protección de inversiones extranjeras y
• el Congreso de la Productividad y el Empleo realizado en 1952 y el 2do Congreso de la Productividad y el Bienestar Social de 1955, en los que se propuso conciliar los intereses de empresarios y trabajadores, equilibradamente.
Perón conocía el contexto internacional y ante el agotamiento del modelo económico implementado a partir de 1946, introdujo cambios y se adaptó a la realidad; en ese sentido, fue un verdadero estadista. Con la crisis económica de 1949, estableció como prioridad estratégica el acuerdo con Estados Unidos y la inversión de las empresas extranjeras en Argentina, sobre todo la petrolera Standard Oil.
La posición de Juan Domingo Perón respecto de las inversiones extranjeras podría resumirse en su exposición ante un grupo de dirigentes sindicales, justificando el acuerdo que firmaría el gobierno argentino con la empresa petrolera norteamericana Standard Oil: «nosotros no podemos extraer nuestro petróleo porque carecemos del enorme monto de dinero que se precisa para invertirlo en una empresa que se ocupe de sacarlo.
El petróleo lo tenemos, es cierto, pero ¿de qué nos sirve que se encuentre a dos, tres o cuatro mil metros de profundidad en la tierra? Para sacarlo, necesitamos muchos e inmensos capitales que, desgraciadamente, no disponemos por ahora. ¿Qué ellos sacan sus beneficios? Por supuesto que no van a venir a trabajar por amor al arte. Ellos sacan su ganancia y nosotros la nuestra: es lo justo».
Perón y la Industria para el Desarrollo Nacional.
El esfuerzo que realizaron los argentinos durante el 2do gobierno de Perón para superar la crisis económica de 1949 determinó que a partir la economía argentina volviera a crecer entre 1953 y 1955, fundamentalmente en su objetivo de industrializar la República Argentina. Siendo la “Ley de Inversiones Extranjeras” la herramienta utilizada para materializar dicha estrategia.
En 1953, en plena administración peronista, fue sancionada en agosto de ese año la ley 14.222 de Radicación de Capitales Extranjeros y cuya reglamentación determinó la creación de una Comisión Interministerial que preparó una lista de las principales actividades industriales que interesaban desarrollar con el aporte del capital extranjero, entre ellas, la industria naval.
Es necesario destacar que uno de los aspectos que la administración peronista apuntaló fue la Construcción y Reparación Naval dado que en los países industrializados es considerado un sector estratégico por tener importantes efectos multiplicadores en otros sectores de la industria local. Se calcula que, por cada empleo directo generado en esta industria, se crean 2,5 empleos indirectos en las industrias subsidiarias y de servicios a ella asociados.
En 1954, la Empresa Nacional de Transportes y FIAT, acordaron la instalación de una planta industrial en Córdoba, destinada a la fabricación de motores diesel para barcos, locomotoras y grupos electrógenos. También, MAN de Alemania Occidental presentó un proyecto para construir una fábrica en la Argentina que podría fabricar motores de hasta 2.000 hp, llegándose incluso en aquella oportunidad a mencionar una posible vinculación de la MAN con AFNE, otro proyecto que pasó al olvido con la Revolución Libertadora.
A todo esto, varios astilleros japoneses (Mitsubishi, Nippon Kokan y Sasabo) habían demostrado interés en radicarse en el país. El más importante de los tres, Mitsubishi, destacó en Buenos Aires una nutrida delegación que mantuvo prolongadas conversaciones con capitalistas argentinos.
Inclusive, a mediados de 1955 se llegó a presentar un proyecto de instalar en la Argentina un astillero capaz de construir barcos de hasta 30.000 toneladas de porte bruto. Sin embargo, la caída de Perón, determinó que este y varios proyectos más, de neto corte industrial y desarrollista, quedaran abandonados.
Las crisis económicas requieren de la aplicación de políticas realistas, contemplando el contexto internacional y en este sentido, Perón fue un estadista, porque al comprender el agotamiento del modelo económico iniciado en 194, instrumentó los cambios que la coyuntura requería y que desembocaron en un período de crecimiento económico, mediante una industrialización financiada a través de la inversión privada nacional e internacional. Así, nacía un “Protodesarrollismo Peronista” que se llevó adelante desde 1952 hasta 1955.
Por ello, creemos que solo podremos superar la coyuntura actual, a través, de Ideas y Proyectos. La República Argentina cuenta con una larga trayectoria industrial y nuestras capacidades productivas acumuladas – y desaprovechadas – deben ser explotadas al máximo; de ahí que deberemos dejarnos Influir por aquellas las estrategias a través de las cuales se pudo industrializar nuestro país.
(*)Jorge Leandro Sittoni, empresario y dirigente político, es actualmente Coordinador de Proyectos Públicos y Privados del Municipio de Concepción del Uruguay.